Hay una fuerza motriz más poderosa que el vapor, la electricidad y la energía atómica: la voluntad.
¿Por qué esta magnífica tecnología científica, que ahorra trabajo y nos hace la vida mas fácil, nos aporta tan poca felicidad? La repuesta es está, simplemente: porque aún no hemos aprendido a usarla con tino.
El problema del hombre no está en la bomba atómica, sino en su corazón.
El amor por la fuerza nada vale, la fuerza sin amor es energía gastada en vano.
No guardes nunca en la cabeza aquello que te quepa en un bolsillo
Educación es lo que queda después de olvidar lo que se ha aprendido en la escuela.
Estoy absolutamente convencido que ninguna riqueza del mundo puede ayudar a que progrese la humanidad. El mundo necesita paz permanente y buena voluntad perdurable.
Albert Einstein